BOLIVARIANOS MUNDIALISTAS

Las remembranzas futbolísticas mundialistas más resonantes, de esta parte del mundo, nos refieren que Uruguay fue el primer campeón mundial, que Brasil logró titularse en continente europeo, que hubo un “Maracanazo”; pero realmente la memoria del balompié nacional, con respecto a la participación en eliminatorias a mundiales de fútbol, se inicia con el camino a Inglaterra 1966.

Para otros hermanos bolivarianos la historia comenzó antes; pero es para este clasificatorio a tierras inglesas cuando por primera vez compiten, por grupos, los 10 países sudamericanos; por cierto a esta cita mundialista ninguna de las tierras libertadas por Simón Bolívar clasificó. Para México 70, también se presentan las 10 naciones y Perú logra asistir dejando a Argentina por fuera, en las eliminatorias a Alemania 74, Venezuela no participa, y ninguna república bolivariana logró avanzar.

Argentina es sede en 1978 y Perú, aprovechando una gran generación de futbolistas, se hace presente y repite en España 82. En México 86 no hubo presencia bolivariana; pero para los dos mundiales siguientes Italia 90 y USA 94, la selección colombiana dijo presente, agradando con su fútbol. Bolivia le acompañó en Estados Unidos aprovechando la suspensión de Chile y sacándole todo el jugo a la altura de La Paz. Esta es la única vez que han clasificado 2 naciones bolivarianas a la fase final de un mundial.

Para los clasificatorios a Francia 1998, la Confederación Sudamericana de Fútbol implementa por primera vez que se juegue todos contra todos. Con Brasil clasificado, como campeón mundial, los restantes 9 países se enfrentan en partidos de ida y vuelta, Colombia repite como representante de la parte norte del continente.

En la ruta a Corea-Japón 2002, las 10 naciones rivalizan y Ecuador logra por primera vez en su historia acudir a una cita mundialista, repitiendo en Alemania 2006. Al mundial anterior en Sudáfrica 2010, ningún país bolivariano asistió.

Como se observa la presencia de estas naciones, hermanadas en un Libertador, en los mundiales de fútbol ha sido escasa, circunstancial y las que lo han logrado han aprovechado, en su momento, diversos aspectos, tanto dentro de la cancha como fuera de ella, involucrados directamente al fútbol y a la ciencia aplicada al deporte.

El primer elemento clave ha sido aprovechar los grupos generacionales de jugadores, lo hizo Perú, quien además nacionalizó a un portero, posición que no había podido consolidar con un jugador nativo, luego Colombia y el más reciente Ecuador pudiendo asistir, los tres señalados, a mundiales consecutivos. Esa cohesión y entendimiento que se logra al jugar más de 2 lustros juntos produjo resultados. En Venezuela tenemos experiencias positivas con el baloncesto.
Otro rasgo fundamental es la presencia de directores técnicos acuciosos, ocupados en el aspecto físico y en la autoestima, lo logró Azkargorta con Bolivia, quien planificó una preparación especial para sus dirigidos en centros de alto rendimiento para aquella década del 90, y entrenadores motivadores como “Bolillo” Gómez, quien no solo hizo un grupo indivisible y solidario, sino que enamoró a todos los ecuatorianos.

Otra característica común entre las naciones bolivarianas que han trascendido la eliminatoria ha sido el alto rendimiento como locales, quienes no han obtenido todos los puntos, por lo menos han alcanzado un alto porcentaje y una peculiaridad adicional, que han tenido estos países, ha sido la influencia en Conmebol para la elaboración de calendarios, horarios, asignación de árbitros y demás detalles federativos que se van ganando con organización, fútbol y resultados.

En este momento nuestra selección nacional aplica en los aspectos mencionados anteriormente que aunados a un trabajo preparatorio de varios años y de varios técnicos, no sólo en la categoría de mayores, ha ido creando las bases para pretender, seriamente, asistir por primera vez a un Mundial de fútbol.
Hay un grupo generacional que se ha ido formando en la medida que se amplió el rango de las convocatorias incorporando a jugadores jóvenes, en que se experimentó en juegos preparatorios, algunos extremadamente criticados, cuando lo fundamental era facilitar el roce, y especialmente en la concienciación del futbolista venezolano que se profesionalizó, creyendo en sus fortalezas técnicas, físicas y tácticas, convirtiéndose en producto de exportación a ligas importantes de América y Europa.

Los dos últimos cuerpos técnicos que han dirigido la vinotinto, cada uno con su particular estilo, han logrado entusiasmar a un país y consolidar un grupo; sin embargo el actual Director Técnico, César Farías, de acuerdo a lo que se aprecia en los camerinos y en la cancha, ha constituido un equipo granítico, integrando a futbolistas venezolanos disgregados en el exterior, que se muestran altamente solidarios y comprometidos; se observa que todos los convocados están dispuestos a dejar el pellejo en cada centímetro del terreno, a sudar la camiseta, hasta el agotamiento extremo, para demostrarle al mundo que Venezuela tiene los méritos suficientes para estar en Brasil 2014 y que merece un tratamiento justo y equitativo de los dirigentes confederativos. Además se ha extendido la presencia de la selección a toda la geografía nacional.

El aspecto físico ha sido vital en la escuadra criolla y su buen momento es evidente. Sin conocer detalles, la preparación que se viene paulatinamente dando en los módulos, los conversatorios con los clubes y el ajuste grupal, semanas previas a la Copa América, ha sido exitoso, jugadores como Juan Arango, por citar un referente emblemático, ha rejuvenecido en medio de la experiencia y el talento que posee.

Se observa que la selección cada día cuida los detalles logísticos, involucra la tecnología y la ciencia aplicada al deporte para apostar a juegos altamente planificados, con estrategias claras que permitan aprovechar las oportunidades que dé el rival, tener una lectura clara durante el transcurrir del juego, y así aspirar a resultados positivos al finalizar los noventa y pico de minutos, siendo fiel al proverbio inglés: “Espera lo mejor, pero prepárate para lo peor.”

Sin embargo nada garantiza que el trabajo arduo y minucioso en el deporte de excelentes frutos, hay muchas consideraciones de salud, de expulsiones, de errores arbitrales que pueden alterar favorable o desfavorablemente el trabajo planificado y ante las adversidades funciona hacerse una sincera autoevaluación, tener un grupo identificado con el objetivo final, no solo con metas parciales, un liderazgo con alta autoestima individual extremadamente contagiosa y unos medios y aficionados respetuosos, tolerantes y vigilantes.

La vinotinto, su elenco y los venezolanos tenemos un compromiso con la historia y es hacer historia, cada quien desde su talanquera, en la cancha, en la raya, en los medios, en las tribunas, en las oficinas. Que nadie nos quite el sueño, que nadie nos quite la ilusión, nos hemos ganado todo lo que tenemos y no lo merecemos, no son besos robados.

REFLEXIONES DEPORTIVAS
PEDRO VÁSQUEZ

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